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La explosión (¿y posterior implosión?) de MercadoLibre.

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Publicado por: J.C. Saffie. El 31 de Agosto de 2009. En Long Tail II.

Estaba buscando un vinilo.

Son cada vez más difíciles de conseguir, especialmente en buen estado.

Hace años que la Feria del Disco no pone un vinilo en sus góndolas; ni pensar en encontrar uno en grandes tiendas o supermercados.
Si uno escudriña en el centro de Santiago algo puede encontrar, pero es prácticamente un milagro si te llegas a topar con el álbum que anhelas.

Lo que era un deseo casi imposible pasó a ser una realidad llenando un campo de búsqueda en una página web.
Un portal que no ofrece más que la posibilidad de conectar oferta y demanda entre usuarios únicos, reales, en cualquier parte del mundo.

Y si, efectivamente, alguien vendía vinilos.
Y si, ese alguien tenía el que yo buscaba.

Tomé el metro, bajé hasta alguna estación céntrica de la Linea 1, me encontré con el tipo, le pasé algunas lucas, me pasó un vinilo nuevo y voilá, sueño cumplido.

Dada esta experiencia exitosa, seguí probando… encontré una proveedora de poleras personalizadas, compré artículos electrónicos, películas, series, completé colecciones; hasta me di el gusto de permutar cosas. Incluso pude deshacerme de un montón de cachureos que solo ocupaban espacio en mi pieza pero que yo sabía tenían valor para alguien, en alguna parte.

Prácticamente me convertí en adicto.
Al menos un par de veces a la semana buscaba publicaciones nuevas en mis categorías favoritas, muchas veces transformando mi interés en compra efectiva.
Vendí de todo, desde zapatillas hasta juguetes antiguos. Encontré decenas de cosas que busqué por mucho tiempo pero que en el comercio establecido no se encuentran.

La relación parecía perfecta. El amor, mútuo.

Sin embargo… con el tiempo comenzaron los desencantos.

Primero, los ridículos e-mails de cobranza, amenazándome con enfrentar la justicia de no pagar los $273 pesos que debía en comisiones desde el mes pasado: O bien pagaba con mi tarjeta de crédito a través de internet (con la desconfianza que aún me genera y pagando casi lo mismo en comisiones), o me pegaba el pique y hacía la cola en algún Servipag. Pero esos $273 pesos, de no ser cancelados, me llevarían a Dicom.

Luego, llegó el spam: “Juan Carlos, tenemos ofertas para ti!” - “Juan Carlos, aprende a vender más!” - “Juan Carlos, conviértete en Super Vendedor!”…

¡DEREMATE, CÁLLATE!

Y si antes creía que DeRemate era molesto, MercadoLibre me enseñó el verdadero significado de la palabra.
Cuando este último se quedó con el primero… creo que fue el comienzo del fin.

Ahora, si me atraso en pagar los $159 pesos de comisión de la última venta, me escribe un Departamento Legal.
El spam se volvió más recurrente e insoportable.

Pero, lo que es muchísimo más grave, dejé de encontrar lo que buscaba.

Los filtros de MercadoLibre no parecen ser tan efectivos como los de su antiguo competidor.
Si busco zapatillas, me ofrecen paraguas, sacos de dormir, mochilas y neumáticos.

El sistema de publicación pagado con promoción asegurada obliga a que la primera página de los resultados de búsqueda esté llena de productos chinos en oferta que poco tienen que ver con lo que busco y que solo terminan por desincentivar mi cruzada.

Es casi tan irritante como los infomerciales en la televisión por cable.

Simplemente, el ruido ha aumentado y los filtros, lejos de mejorar, han empeorado.

El portal reúne ahora a cientos de vendedores establecidos que han puesto sus catálogos online, repletando el sitio de publicaciones idénticas.
Los usuarios comunes y corrientes han quedado en un segundo plano, forzados a pagar por publicidad adicional si esperan ser notados.

En total, un proyecto genial, de tremenda utilidad tanto para vendedores como para consumidores, se ha vuelto lejano y desagradable, al menos para quien escribe.
De hecho acabo de notar que ya no está en mi barra de favoritos. Creo que la última vez que entré y busqué algo fue hace más de dos meses.

A modo de ejemplo de lo lejos que ha llegado la batalla consumidor - depto. de cobranza, les dejo este link.
Está alojado en Wuaja.com, un blog de humor que reúne varias curiosidades de la web.

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2 Comentarios en “La explosión (¿y posterior implosión?) de MercadoLibre.”

  1. Alejandro Echeverría dice:

    J.C Demasiado bueno tu post.

    Primero porque claro Deremate LongTail 100% Permite(ia) facilmente cruzar oferta y demanda de los artículos más extraños!!

    Segundo, también fui de aquellos que se desencanto del tema sobretodo tras la compra por parte de MercadoLibre, el spam y lo que tu dices, siempre senti el sitio de “inferior” calidad, el spam bueno todo

    Por último el link! Increible!! jaaja Me reí demasiado!!!

    Saludos!!
    EXELENTE EL POST!!

  2. J.C. Saffie dice:

    Gracias Alejandro!

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